En los últimos días, unos científicos informaron que hay tres veces la cantidad de estrellas que se pensaba. Otro grupo de científicos descubrió un microbio que puede vivir de arsénico, lo que implica que puede haber vida en condiciones más extremas que las pensadas. Previamente este mismo año, unos astrónomos revelaron haber hallado por primera vez un planeta potencialmente habitable.
"La evidencia es cada vez más fuerte", comentó Carl Pilcher, director del Instituto de Astrobiología de la NASA, que estudia los orígenes, la evolución y las posibilidades de vida en el universo. "Creo que todo el que analice esta información va a decir, 'tienen que haber vida allí'".
La evidencia, no obstante, es demasiado fresca y los científicos todavía no han sacado conclusiones definitivas.
Una razón para no sentirse demasiado optimista es que la búsqueda de vida comienza a niveles muy pequeños, microscópicos, y luego se analiza la evolución de esos organismos. Los primeros indicios de que hay vida en otros planetas podrían ser generados por un moho baboso más que por alguna versión de ET, el Extraterrestre.
En la última década y media los científicos comprobaron que hay formas de vida que crecen en ácidos, en la Antártida y en otras condiciones extremas. Pero nada impactó más que el anuncio de la semana pasada de que una bacteria puede sobrevivir con arsénico en lugar de fósforo. Siempre se dijo que había seis elementos esenciales para la vida: carbono, hidrógeno, nitrógeno, oxígeno, fósforo y sulfuro. Esto obliga a cambiar la definición de lo que constituye vida.
Al comprobarse que es posible que haya vida en condiciones más extremas que las pensadas hasta ahora, aumenta automáticamente la cantidad de planetas donde podría haber vida.
jueves, 9 de diciembre de 2010
Descubierto el cuarto planeta de un sistema solar 'imposible'
Está en torno a una estrella algo más grande que el Sol y casi cinco veces más luminosa. Hace dos años, sus tres planetas gigantes fueron el primer grupo de exoplanetas cazados en imágenes directas por telescopios terrestres a pesar de estar a casi 130 años luz de la Tierra. Ahora, nuevas imágenes del astro, llamado HR8799, desvelan la existencia de un cuarto objeto gigante que parece desafiar las leyes del universo.
El conjunto es una versión XXL de los confines de nuestro sistema solar. "El de HR8799 es un ejemplo asombroso de lo extremos que pueden llegar a ser los sistemas formados en torno a estrellas", explica hoy en Nature el equipo de Christian Marois, investigador del Consejo Nacional de Investigación de Canadá.
Los cuatro planetas son gigantes de gas que orbitan más allá de la llamada línea de nieve, es decir, que están a -123ºC o menos. El cuarto planeta es diez veces más grande que Júpiter, y sus compañeros tienen un tamaño similar. El estudio, en el que también han participado investigadores de Estados Unidos, no descarta que haya también un planeta rocoso como la Tierra mucho más cerca de la estrella.
Ninguna de las dos teorías predominantes explica cómo pueden coexistir los cuatro planetas. La primera dice que estos se forman a partir del polvo y gas en torno a una estrella durante un proceso que puede tardar más de 3,5 millones de años. Pero, según esta hipótesis, el planeta recién descubierto habría tardado en formarse unos 200 millones de años, algo que triplicaría la edad estimada para la estrella de la que supuestamente nació, de 60 millones de años según el estudio.
El conjunto es una versión XXL de los confines de nuestro sistema solar. "El de HR8799 es un ejemplo asombroso de lo extremos que pueden llegar a ser los sistemas formados en torno a estrellas", explica hoy en Nature el equipo de Christian Marois, investigador del Consejo Nacional de Investigación de Canadá.
Los cuatro planetas son gigantes de gas que orbitan más allá de la llamada línea de nieve, es decir, que están a -123ºC o menos. El cuarto planeta es diez veces más grande que Júpiter, y sus compañeros tienen un tamaño similar. El estudio, en el que también han participado investigadores de Estados Unidos, no descarta que haya también un planeta rocoso como la Tierra mucho más cerca de la estrella.
Ninguna de las dos teorías predominantes explica cómo pueden coexistir los cuatro planetas. La primera dice que estos se forman a partir del polvo y gas en torno a una estrella durante un proceso que puede tardar más de 3,5 millones de años. Pero, según esta hipótesis, el planeta recién descubierto habría tardado en formarse unos 200 millones de años, algo que triplicaría la edad estimada para la estrella de la que supuestamente nació, de 60 millones de años según el estudio.
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